La Directiva sobre informes de sostenibilidad corporativa (CSRD) obliga a las grandes empresas a informar sobre cuestiones de sostenibilidad de forma normalizada. Es una obligación de información a nivel de empresa, distinta del pasaporte de baterías, que opera a nivel de producto.
Coinciden en los datos de los que dependen: las cifras de huella de carbono y la información de diligencia debida alimentan tanto sus divulgaciones CSRD como sus pasaportes de baterías. Recoger esos datos una sola vez, de forma estructurada, sirve a ambas obligaciones.